Belloteros, así es como se nos conoce dentro y fuera de Extremadura. Y es que nuestra tierra es rica en especies arbóreas que dan este fruto. Nuestras amplias dehesas y bosques templados se encuentran repletos de encinas, robles, cocciferas y alcornoques.
Tradicionalmente se ha utilizado la bellota para alimentar al ganado porcino, dándonos como resultado uno de los productos estrella de nuestra región, el jamón de bellota. Aunque la bellota tiene muchos otros usos, de ella también se obtienen licores e incluso harinas.
Y es que la bellota es un superalimento gracias a su alto valor nutricional, y por supuesto, es totalmente libre de gluten. Este fruto contiene un 30% de agua y un 52% de hidratos de carbono, aportando aproximadamente un 9% de fibra, un 5% de proteínas y un 8% de lípidos, lo que hace de ellas un alimento muy bajo en grasas. Además, tienen un alto contenido en calcio, fósforo y potasio. Eso sí, hay que saber tratarla adecuadamente para su consumo humano; Está debe de ser previamente procesadas para eliminar o neutralizar los taninos (o ácido tánico) los que otorgan un sabor amargo a la bellota y es tóxico para los humanos; por ello se prefiere y recomienda el consumo solo de las variedades más dulces, las cuales presentan una menor concentración de taninos.
El veterinario Extremeño Antonio Pérez Moreno, natural de Jerez de los Caballeros, ha patentado un proceso industrial de fabricación de harina de bellota. Esta mecanización hace posible la producción de grandes cantidades de este producto de nuestra dehesa, que tiene grandísimas posibilidades de aplicación en una amplia variedad de alimentos para el consumo humano, desde licor, a bebidas vegetales o pan y bollería.
Actualmente ya existen varios puntos de producción de harina de bellota, aunque si tienes mucha curiosidad y te gusta la cocina, también elaborarla en casa, aquí te dejamos un enlace con una guía práctica de cómo hacerla. Eso sí, recuerda que no debemos consumir esto en grandes cantidades si lo hacemos en casa, debido a la tanina presente en las bellotas.
Extremadura nunca deja de sorprendernos con nuevos sabores,
nos vemos en la cocina